La pintura como proceso


Autor: Ángel Antonio Rodríguez
Publicación: El Comercio 15-12-2012
Luis Fega presentó ayer una nueva exposición en la galería Cornión.

«Mientras trabaja, el pintor desconoce cual va a ser el resultado final del proceso, y así debe ser. Es necesario asumir riesgos y aceptar la posibilidad de perderse durante la ejecución de la obra, para poder llegar a buen puerto». Estas reflexiones de Luis Fega son la esencia de la exposición 'Rocoba', que el pintor asturiano presentó ayer en Cornión, su galería en Asturias, con trabajos realizados en los dos últimos años.

Como siempre, su proceso creativo se desarrolla en grandes manchas, conjugando la sublimación del color con el reposo de ciertas geometrías y la desbordante energía de los grandes gestos, generalmente negros, que surcan las telas. «En el territorio del arte no son buenas las complacencias, el riesgo debe aceptarse como algo natural e ineludible; la repetición de esquemas aprendidos, nos aleja de la obra de arte y nos sitúa en lo artesanal», afirma Fega. Transparencias, grafismos y síntesis de espacios conviven con esa acción de pintar casi innata, de raíces paisajísticas y juegos lúdicos que asumen el arte como una investigación estética y ética. Fega rastrea sin tregua sus emociones mediante trazos amplios, deudores de la pintura de acción que desgarran el soporte, desarrollando veladuras y levitando sobre los fondos. Extensas marejadas, obras posibles cuando existe un equilibrio entre el abandono y la voluntad, entre su dimensión poética y ese `algo más' impredecible. Arte puro «en el que el mismo acto de pintar se convierte en una investigación sobre la naturaleza de la pintura».