Camín cercano


Autor: Ángel Antonio Rodríguez
Publicación: El Comercio 7-11-2009
Con la apertura ayer de la doble exposición ‘Camín cercano’ en el Palacio de Valdecarzana y la Casa Municipal de Cultura de Avilés se completa el tributo póstumo que, bajo el título ‘Camín 80’, se viene rindiendo al artista gijonés hace dos meses. La muestra se une a las que aún albergan el Museo Barjola y el Museo Evaristo Valle que, junto a la guía editada por el Museo Jovellanos y la exposicion que pasó por la sala Cornión, celebran esta hermosa iniciativa.

Esta exposición avilesina es especialmente entrañable.

No en vano, se nutre artistas muy cercanos al homenajeado.

Amigos de varias generaciones que, en Valdediós, Gijón o Madrid, pasaron muchas horas junto a él, apreciando esa verdad velazqueña que plasmaba el arte de Camín y esa sabiduría que atesoró durante su larga trayectoria, transmitiendo una esencialidad invisible a los ojos a sus tablas, lienzos, hierros, ‘collages’, grabados, obras públicas y artes aplicadas. Por problemas de espacio no están todos los que son, pero son todos los que están (Javier Aleixandre, Melquíades Álvarez, José Arias, José Ramón Cuervo- Arango, Reyes Díaz, Ramón Isidoro, Gonzalo Juanes, Josefina Junco, Mingotes-Villemur, Pablo Maojo, Roberto Molinos, Marcos Morilla, Pelayo Ortega, Edgar Plans, Ramón Prendes, Fernando Redruello, Ramón Rodríguez, Verónica Rubio y Antonio Suárez) cuyo trabajo, bajo ese magnético nudo ‘caminiano’, merece una contemplación pausada. Todos han querido expresar a su manera el tono confidencial y los sentimientos secretos del alma, base lírica del gran maestro cuya compleja sensibilidad se consagraba siempre a lo íntimo, a lo más cercano y profundo, para expresar las vivencias inmediatas del ser humano y la naturaleza y envolver de ternura cada una de sus escenografías cotidianas.