Los galeristas claman por la exclusividad del Revillagigedo como centro de arte


Autor: Paché Merayo
Publicación: El Comercio 22-5-1998
La pérdida de la dedicación exclusiva al arte contemporáneo del Palacio Revillagigedo provocó ayer un debate entre los galeristas y los representantes de Caja de Asturias. Unos claman porque el centro siga la línea marcada en sus comienzos y otros, aseguran que la entidad financiera no puede suplir la falta de un museo de arte moderno.

La apertura oficial de la exposición Entre arte, con la que Caja de Asturias y la Asociación Profesional de Galerías de Arte Contemporáneo inician lo que Ignacio Martínez, director de la Secretaría General de la mencionada entidad financiera, calificó de «fructífera relación», se acabó convirtiendo en un foro de debate en el que participaron los responsables de Caja de Asturias y propietarios de las salas de arte Cornión, Vértice, L. A. y Durero, aportando visiones harto diferentes de la nueva situación a la que se enfrenta el Centro Cultural Palacio Revillagigedo, cuyo destino, como publicó este periódico, ya no serán exclusivamente las tendencias del arte de fin de siglo.

Mientras Ignacio Martínez y Regina Rubio, jefa de la Obra Social y Cultural de Caja de Asturias, apuestan por la definición de los nuevos destinos del Palacio, argumentando «que es, entre otras muchas cosas, mucho más educativo y divertido poder combinarlo que hacen los artistas de ahora con lo que hicieron los clásicos», los galeristas aseguran que «la nueva situación es nefasta porque se pierde un referente del arte de fin de siglo en que ya se había convertido el Revillagigedo fuera de Asturias», como explicó Luis Hernándo (de Vértice).

Por su parte, Miguel Ángel García (de Durero) fue algo más benévolo con el futuro del centro cultural y explicó que, «efectivamente, se va a perder repercusión, pero hay que estar a la expectativa y entender que hay otros beneficios e intereses que también deben tener trascendencia».

Amador Fernández (de Cornión) está convencido que la pérdida de exclusividad para con el arte contemporáneo «va a perjudicar mucho la actividad del Palacio Revillagigedo. Una cosa es hacer exposiciones de arte histórico de forma extraordinaria y otra decidir que la línea de actuación ya no sea eminentemente dedicada al arte contemporáneo. La pérdida va a ser llamativa». En los mismos términos se pronunció, Luis Aurelio Sánchez (de L. A.), al definir el cambio como «una merma en el reconocimiento de un trabajo singular, que ya tenía eco fuera de Asturias».
Oídas las alegaciones, Ignacio Martínez manifestó: «que le digan a los gijoneses que tienen que ir a contemplar la Colección de Pedro Masaveu a Oviedo, a ver qué dicen». Y, ya metido de lleno en el debate, al término de la inaugura-_ ción de Entre arte, explicó que «es cierto que Asturias necesita un espacio dedicado- exclusivamente al arte contemporáneo, pero nuestra entidád no puede asumir esa necesidad y suplir con el Palacio la falta de un museo de arte moderno que es una cuestión que excede nuestras competencias».