Pelayo Ortega abre una muestra con obras "que rayan en la abstracción"


Autor: P.Lamadrid
Publicación: La Voz de Asturias
La sala Cornión ofrece una selección de piezas del artista asturiano.

"Esencialmente pictóricas". Así definió Pelayo Ortega las obras que forman parte de la muestra que ayer se inauguró en la galería gijonesa Cornión. Taller 1997-2007 , como su propio nombre indica, es una selección de cuadros firmados por el artista durante esa década. Se trata de fondos recuperados de Marlborough, el espacio expositivo que acoge la producción artística del pintor en Madrid y Nueva York. Precisamente, el retorno de las obras a manos de su creador supuso el germen de la presente muestra. Según explicó Ortega, la idea de Taller no surgió de manera premeditada, sino que se debe a "un cúmulo de circunstancias", entre las que se destaca la recuperación de los lienzos que se exhiben.

Además de la coincidencia temporal, las obras escogidas para integrar la retrospectiva tienen como constante "que casi rayan en la abstracción". Dentro de esta corriente que se alza como denominador común de estos cuadros, Ortega indicó que los únicos elementos concretos que aparecen en ellos son "pequeños iconos", como la silla que se encuentra en buena parte de las obras "a modo de firma". Esta mirada al pasado del pintor asturiano llega en un momento marcado por las previsiones de futuro que está barajando. Tras inaugurar la semana pasada una exposición en Marlborough de Mónaco, los planes de Ortega en el terreno profesional pasan por la preparación de nuevas exposiciones en las sedes que esa misma galería tiene en Madrid, Barcelona y Nueva York.

No obstante, Ortega marca un horizonte temporal de entre un año y medio y dos años para la materialización de estos proyectos. La pequeña retrospectiva que ofrece Taller 1997-2007 , aunque no muy numerosa, pretende transmitir la esencia de esa etapa creativa, que se plasma en los lienzos como si de una biografía visual del artista se tratase. Son obras llenas de colores intensos, con fuertes efectos sensoriales. Trazos gruesos sobre la tela que atestiguan diez años de creatividad.