Núñez, nuevas referencias espaciales y cromáticas


Autor: Rubén Suárez
Publicación: La Nueva España 12-4-2001
En la, década de los noventa, en la que celebró su primera exposición individual, José Manuel Núñez (Culmeiros, CastropoI, 1949) ha conseguido, un lugar de privilegio dentro de la pintura asturiana, refrendado por destacados premios nacionales como el Certamen de Luarca y el "BMW", entre otros. Lo ha hecho con un estilo muy personal y reconocible que, dentro del amplio marco de la abstracción, tomó como referencia las calidades tectónicas de la roca para crear un rico territorio de armonías cromáticas y texturales, un trabajo muy cuidadoso e insistido con la materia con incisiones, relieves, oxidaciones, veladuras, matización de superficies... que cobijan y potencian la luz. Un diálogo entre materia y espacio, o entre materia y espíritu, que parte de las calidades de la roca, sí, pero que no supone una imitación ilusionista de las mismas, una lectura orográfica, por decirlo así, sino una transformación de lo que su contemplación le sugiere en sentimiento, pensamiento y hecho plástjco.

Dentro de estos planteamíentos que ha venído manteníendo, José Manuel Núñez evolucíona en esta últíma época hacía un mayor despojamíento de matería, poníendo el énfasís no tanto en su exacerbacíón y protagonísmo como en la sutílídad de la luz y del color. Su píntura píerde ahora en parte esa fuerte referencía tectóníca, la focalízacíón sobre lo textural de la roca, para hacerse más leve, más líríca y mágíca, y ganar en varíedad morfológíca y cromátíca. De hecho, y aun conservando las huellas y sígnos, gríetas y manchas, del antes marcado protagonísmo de lo geológíco, parte de su obra se abre a nuevas serisacíones espacíales, íncluso sugerencías paísajístícas de refínamíento de colorído de resonancías "turneríanas", aunque se síga prestando especíal atencíón a la valoracíón de la matería.