Las naturalezas muertas de Paredes


Autor: Rubén Suárez
Publicación: La Nueva España 25-4-2002
Es el ovetense José Paredes, como curiosamente sucede con Kiker, que hoy comparte con él esta página, otro de esos artistas que ha sido capaz" de crear un muy personal mundo plástico, alimentado además por un inconfundible y variadísimo alfabeto de signos que son de inquietantemente ambigua condición icónica. Con ese repertorio de signos y formas estructura un universo pictórico extraño que sitúa en un espacio entre lo humano y lo inorgánico, una especie de ciberespacio, en un tiempo habitado por hombrecillos de madera, arquitecturas y máquinas de una personal surrealidad y luego presentado como desolado paisaje, en la época de "Los Polígonos".

Pero lo que quizá representa mejor, ese peculiar universo de José Paredes, apresurémonos a reconocer que alejado de automatismos y fruto de concienzudo análisis plástico, es el género de la naturaleza muerta, nombre pocas veces tan apropiado como aplicado a .estos bodegones de extraños artefactos difíciles de identificar que nos parecen construidos con piezas como restos de algún cataclismo. cósmico. En ocasiones, José Paredes hace que estos bodegones abandonen el espacio pictórico y, tomando cuerpo, se hágan objeto. Prefiere llamarles entonces volúmenes en vez de esculturas, porque" ciertamente" sus cajás y artefactos corpóreos obedecen a la misma especie e idea plástica que las pinturas que ahora vemos, todo ello fruto de la producción de un muy interesante y bien conocido artista asturiano.