Josefina Junco


Autor: José Antonio Samaniego
Publicación: La Nueva España 27-12-1998
Josefina Junco (Arriondas, 1949) expone desde el pasado 18 de diciembre obra de los últimos tres años en la galería de arte Cornión. Profesora de Lengua y Literatura Española en el Instituto Doña Jimena de nuestra ciudad, Josefina Junco alterna sus clases con la pintura y ha logrado hacerse un sitio entre los pintores asturianos desde que empezó a exponer en 1980.

Bueno es que haya entre el profesorado ésta u otras actividades públicas de interés general en el terreno de la cultura, pues ello significa prestigio para la escuela pública y beneficio para el alumnado, a quien tanto le cuesta ver a sus profesores con más amplios perfiles, actuando fuera del aula. Josefina Junco pinta de ordinario al temple sobre tabla, añadiendo a veces el óleo para algunos efectos. Sus cuadros ofrecen, por ello, un aspecto rugoso y compacto de color seco. Maneja la pintora varios registros, en oleadas de pocas obras.

Del año 1996 presenta cuatro bodegones. El «Bodegón rosa» opera del rojo al rosado en frutas, mantel y fondo: el contraste entre las frutas redondas (frutero blanco y vaso casero de licor) y los cuadradillos del mantel le da un aire trascendente. Pero me fascina más «Esplendor de invierno H», tal vez por su fondo azul profundo, con esos árboles casi animados como bailarinas, ese sol que luce sin calentar, y los pájaros del primer término como medida del espacio y prueba del silencio. Entre las obras del año 1997 destaco aquellas en que la pintora canta la presencia de la naturaleza más humilde, las manzanas rojas en el árbol, las flores efímeras de los prados de Asturias («Manzano», «Cri, cri» ). Especial intensidad ha conseguido en su canto al llantén y al gamón, tan humildes y desconocidas que muchos acabamos de aprender sus nombres en los títulos de la muestra: «Gamón» (Noche de Abril).«Llantén» (Noche de mayo) . Le va la noche y su ambiente a esta pintora. Del año 1998 hay dos obras « Amanece con bandera verde» y «La ciudad visible», bien diferentes a lo anterior, dos vistas sobre la playa de San Lorenzo desde lo alto y desde el mar, subrayando en escuetas bandas de color la concha que define el corazón de la ciudad. Una cosa me atrevo a pedirle a Josefina Junco: que, si es posible, pinte más.