El arte de Gijón Sur-Mer


Autor: Juan Carlos Gea
Publicación: La Nueva España 19-12-1994
Gijón Sur Mer es el título escogido por la galería Cornión para una excepcional muestra colectiva que tiene la ciudad y sus artistas como centro. Ochenta y dos obras de dieciocho artistas enraizados en Gijón -por nacimiento, adopción o devoción- integran la exposición que se inauguró el pasado viernes y permanecerá abierta al público hasta mediados del próximo mes de enero.

La idea que ha guiado a Amador Fernández, responsable de la galería gijonesa, a la hora de organizar la exposición ha sido la de recuperar, desde la iniciativa privada, el espíritu de los desaparecidos «salones de Navidad», que no eran sino muestras colectivas que se organizaban tradicionalmente con ocasión de las fiestas navideñas.

A partir de esta premisa, el hilo conductor propuesto por el galerista para la exposición ha sido el de Gijón, por cuanto Amador Fernández considera que la villa «es un lugar de encuentro de artistas, nacidos o no en el municipio, pero que encuentran en la ciudad y en su entorno un motivo artístico muy atractivo y que en la mayor parte de los casos se quedan aquí a vivir».

La galería Cornión se sitúa, de este modo, en sintonía con la poética de algunos de los más interesantes artistas españoles del momento, que tienen como uno de sus principales objetivos recuperar para la pintura los ámbitos vitales más inmediatos y cotidianos. Obras como la de Pelayo Ortega, desde Asturias, o Angel Mateo Charris, desde Cartagena (Murcia), apuestan decididamente por esta vertiente.

Artistas jóvenes
En «Gijón Sur-Mer» al espectador le es posible, por tanto, abarcar en un espacio mínimo, y aprovechado por la galería hasta la filigrana, un amplio abanico de miradas sobre la ciudad, que enlaza la obra de maestros como Evaristo Valle y Nicanor Piñole con las aportaciones de artistas actuales como Pelayo Ortega, Humberto, Estrella Sánchez o Josefina Junco, a través de las interpretaciones pictóricas de Suárez Torga, Antonio y Aurelio Suárez o Rubio Camín. La obra de los artistas más jóvenes ha sido creada expresamente para «Gijón Sur-Mer».

El mar es, precisamente, el motivo más recurrente en la muestra, en la que abundan las referencias con muy diferente talante y estilo a la playa de San Lorenzo, aunque también se incluyan imágenes de la zona rural (caso de Evaristo Valle), el Gijón urbano e industrial (en un espléndido cuadro de Rubio Camín pintado por el autor cuando contaba poco más de veinte años) y hasta al pasado romano de la ciudad.
Con motivo de la exposición «Gijón Sur-Mer», Cornión ha encargado, asimismo, la edición de un libro que contendrá dieciocho láminas -una por cada autor que participa en la muestra- y textos del periodista Francisco Carantoña, director del diario «El Comercio».

Con «Gijón Sur-Mer», la galería Cornión cierra un interesante año de actividad con las miras puestas en la promoción del arte contemporáneo asturiano. Amador Fernández aún no ha decidido si la galería iniciará-en el año 1995, como, lo hizo el año que acaba, con la participación en la feria internacional de arte Arco.
La decisión se tomará en las próximas semanas, según apuntó a este diario el responsable del centro cultural.

Dieciocho pintores
En la exposición participarán en concreto dieciocho pintores, todos ellos ligados de uno u otro modo a la villa de Jovellanos. Once de estos artistas han dedicado sus más recientes creaciones a Gijón. Los siete restantes eligieron también en algún momento de su trayectoria artística la ciudad como eje de su temática.

La exposición pretende también rendir un homenaje a pintores ya desaparecidos, como Evaristo Valle o Nicanor Piñole. No faltará en la muestra un cuadro de José Luis Suárez Torga, cuyo fallecimiento cortó una prometedora carrera. Esta obra ha sido cedida para la ocasión por Francisco Carantoña.

Entre las obras destaca, por ejemplo, el cuadro titulado «La luz de la mañana (Tintín en Gijón)», del mierense Pelayo Ortega. Dos artistas representan en la muestra de Cornión que se inauguró el pasado viernes la pintura de posguerra. Son Antonio Suárez y Joaquín Rubio Camín.