Pelayo Ortega vuelve a casa con lo esencial

20 Noviembre 2015
Pelayo Ortega (Mieres, 1956) vuelve con una suerte «de minirretrospectiva o pequeño balance» de su trabajo de los últimos cuatro o cinco años, una muestra que se alimenta con muchas piezas expuestas la pasada primavera en Marlborough Madrid por este autor con una enorme trayectoria internacional de éxitos a sus espaldas.

Pelayo Ortega (Mieres, 1956) vuelve con una suerte «de minirretrospectiva o pequeño balance» de su trabajo de los últimos cuatro o cinco años, una muestra que se alimenta con muchas piezas expuestas la pasada primavera en Marlborough Madrid por este autor con una enorme trayectoria internacional de éxitos a sus espaldas. Ese ('La vuelta a casa de Pelayo Ortega') es el título de la exposición compuesta por dieciocho obras en medio y gran formato realizadas sobre tela, papel y cartón y una escultura ('Veleta') en la que recogen las claves recientes del pintor asturiano que se inauguró ayer en la gijonesa sala Cornión, su galería de referencia, a la que regresa después de tres años. Un Pelayo Ortega de lo más reconocible. Porque, aunque su obra se inclina cada vez más hacia lo abstracto en su lucha permanente con lo figurativo, los iconos los registros espirituales y expresivos y su búsqueda incesante se mantienen.

A. Villacorta
El Comercio