Cornión sigue abierta al arte asturiano

23 Diciembre 2018
La ampliada galería gijonesa, con 240 metros cuadrados de espacio expositivo, quiere conectar con las nuevas generaciones de creadores.

J. L. ARGÜELLES - La Nueva España
GIJÓN 23/12/2018

La sala de arte Cornión, uno de los espacios expositivos asturianos con un programa más coherente y riguroso, inauguró ayer con una muestra de primer nivel y con una numerosa presencia de artistas y aficionados, sus nuevas instalaciones en la calle de La Merced, en Gijón. Son unos doscientos cuarenta metros cuadrados de superficie con los que el galerista Amador Fernández Carnero quiere ampliar el foco y enlazar con las nuevas generaciones de creadores, los coetáneos de su hija Elsa Fernández, que se suma al proyecto.

"Habrá savia nueva", afirmó el galerista. Cornión dispone desde ayer de ciento cincuenta metros cuadrados más, con lienzos de pared más amplios que permitirán exponer obras de gran formato. Amador Fernández decidió dejar la librería, que ocupaba antes la planta superior del establecimiento, para dedicarla a sala de arte. A ese nuevo espacio se suma, escaleras abajo, la anterior galería. "La idea ahora es hacer exposiciones tanto arriba como abajo y jugar, de alguna manera, con ambos espacios".

El responsable de Cornión quiere abrirse a la que él llama "la generación de Edgar Plans", en referencia al joven artista gijonés, uno de los pintores que sí ha expuesto ya en la sala gijonesa. No descarta la muestra de instalaciones y otros formatos. Junto a la pintura y la escultura, que han sido las dos disciplinas por las que Amador Fernández ha venido apostando con mayor intensidad, quiere abrir su local también a la fotografía, por ejemplo.

La galería Cornión quiere seguir cuidando a los artistas por los que ha apostadode manera clara a lo largo de los años. Para los primeros meses de 2019 hay ya previstas exposiciones de Galano, Luis Fega y Pelayo Ortega, tres de los creadores más destacados del panorama artístico asturiano y muy ligados a la sala gijonesa.

Cornión se abrió en 1981 como sala de pintura ligada a la librería de la calle de La Merced. La galería fue ocupando distintos espacios. Es cierto que cierra una librería, una decisión siempre dolorosa para una ciudad, pero también lo es que Gijón consolida aún más su posición dominante dentro del panorama de las salas de arte asturianas. "El mundo del libro está como está y ya tenemos una edad, así que he preferido centrarme sólo en una actividad", explicó Amador Fernández. La nueva Cornión abrió ayer con una extraordinaria exposición que incluye obras de treinta y cuatro artistas. En "Miradas" están varias generaciones de algunos de los grandes nombres del arte asturiano. El galerista ha reservado la planta baja, donde estaba antes la sala, para creadores ya fallecidos. Puede verse ahí obra de Piñole, Aurelio Suárez, Rubio Camín, Antonio Suárez, Navascués y Javier del Río, además de Eduardo Arroyo. Ninguna obra menor, todo de gran interés. Igual sucede con la variedad del resto de la muestra.