La vuelta al mar de Miguel Galano

24 Marzo 2019
El pintor tapiego inaugura en Cornión una exposición que le consagra como una de las grandes referencias artísticas regionales.

I. Peláez Gijón
La Nueva España

La vuelta al mar del artista asturiano Miguel Galano (Tapia de Casariego, 1956) se materializó ayer en Gijón tras la inauguración de su exposición "El mar siempre recomenzado" -una frase tomada prestada del escritor y crítico de arte Juan Manuel Bonet- en la galería gijonesa Cornión, una muestra compuesta por una veintena de obras -todas ellas óleos sobre lino- que buscan la inspiración del espectador con el mar como reclamo, un hábitat que siempre le ha acompañado y al que el creador tiende a volver con frecuencia. "El mar es un asunto importante para mí, desde el principio de mi obra, y al que siempre vuelvo", compartió ayer Miguel Galano durante la inauguración de esta muestra, que estará abierta al público hasta el próximo día 4 de mayo.

Miguel Galano es uno de los referentes de la pintura en Asturias y un ejemplo del romanticismo del Norte, "con una pintura figurativa que pinta sensaciones de frío, nieblas, humedades", valoró el galerista Amador Fernández, que es la segunda exposición individual que acoge en Cornión de Galano. "Está considerado como una referencia de la pintura asturiana, es uno de los grandes", añadió Amador Fernández.

La inauguración de ayer contó con decenas de personas a las que el artista confía en conquistar a través de sus propuestas de óleo sobre lino. "El espectador siempre hace una lectura porque un cuadro está abierto a interpretaciones, a cualquier emoción; el cuadro es vivo y debe transmitir, que transmita es algo fundamental y lograrlo un buen síntoma", reflexionó Galano. ¿Por qué vuelve al mar? "No tengo una respuesta para eso, no hay un motivo específico; pinto paisajes, casas, retratos, bodegones... en cierto modo paseo por los géneros clásicos de la pintura", responde. Pero no hay duda de que a lo largo de su trayectoria artística, desde el inicio, "aparecen las marinas de manera natural, pero no es algo que yo busque", matiza el artista asturiano. "Me encuentro con ello o ellos son los que me buscan a mí", sostiene.

Tan presente está el mar en su obra que hasta en exposiciones recientes sobre París y Lisboa "siempre hay una marina que se cuela", reconoce. Es por ello que comulga con quienes le definen como un ejemplo del romanticismo del Norte. "Es una etiqueta muy apropiada; efectivamente hay un mundo oscuro que tiende a la bruma, al gris, que no tiene que ver con la superficie del mar o las cosas, sino con el alma misma", comparte Miguel Galano. "Me identifico con ello", confirma. La nueva exposición, "El mar siempre recomenzado", es buena prueba de ello.