19 Marzo 2022

Estamos en tiempos de ruido y yo pinto justo lo contrario

Josefina Junco abre hoy en Cornión 'Silencios', una exposición en la que se fija en la naturaleza «que da sentido a nuestras vidas»

ANA RANERA
El Comercio

El mar, una flor, el campo, un molino de viento y restos de infancia son los temas protagonistas de las obras de la pintora Josefina Junco (Arriondas, 1949). A partir de hoy, todos esos asuntos tan suyos se exponen en la galería gijonesa Cornión, bajo el título `Silencios', que deja ver un remanso de paz, en medio del bullicio que nunca se calla. «Estamos en tiempos de ruido y yo pinto justo lo contrario. Creo que es muy importante que algo nos lleve a mirarnos a nosotros mismos y al yo interior», reflexiona. «Me parece que es absolutamente imprescindible empezará hacerlo», prosigue convencida.

Sobre todo lo dice porque esta creadora considera «fundamental» el contacto con la naturaleza y su paz. «Sin ella, me sería muy difícil vivir, da sentido a nuestras vidas. La contemplación de una flor y aspirar el aroma de un río me hacen irme a un mundo más feliz y onírico», desvela, mientras da un paseo por el Muelle.

Allí, Junco encuentra la libertad tad y hasta la inspiración que la hace pararse y contemplar, porque ella fotografía y hasta hace bocetos de esos lugares que le resultan especiales. «Me hace falta porque, por ejemplo, las flores parece que son muy evidentes, pero luego tienen dentro un mundo que vas descubriendo y que es necesario dibujarlo y aprenderlo de memoria», explica.

Más allá de la naturaleza, también se cuela en sus pinturas cierto amor por Gijón, gracias a algunos escenarios como la iglesia de San Pedro y el puerto. «La playa de San Lorenzo me es muy cercana y la paseó muy a menudo, al igual que hago con la zona de la Antigua Rula. Me gusta deambular y, a la vez, mientras lo hago, voy poniendo la mirada en todos esos sitios que me evaden», apunta.

Sus palabras quedan demostradas en esta muestra -que permanecerá abierta hasta e130 de abril- y que es una vuelta a sus orígenes. «Mi primera exposición la hice en 1987 y fue precisamente en la galería Cornión. Desde entonces, y ya ha pasado bastante tiempo, ha sido mi galería habitual, en la que me encuentro muy a gusto y reconfortada», con-, taba, antes de seguir en busca de sus `Silencios'.