17 Noviembre 2022

La galería Gijonesa Cornión cierra tras 42 años y 500 exposiciones

«Durante muchos años fuimos una referencia en la región y abrimos la espita de ir fuera a las ferias», dice Amador Fernández


El final de año dejará huérfano al arte en Gijón. La galería Comión echará el cierre tras 42 años de actividad. Antes, para despedirse, desde este sábado y hasta el 30 de diciembre estará abierta una exposición de Miguel Galano, titulada «Dibujos y cerámicas», que pondrá el broche a este espacio de la calle La Merced. El matrimonio formado porAmador Fernández Carnero e Isabel de la Rosa llega a su edad de jubilación -Amador la alcanzó hace cuatro años- y la falta de un relevo generacional provoca el cese de la actividad de la galería, tras haber echado antes el cierre a la librería en 2018.

«Da pena, al igual que cuando se cierra un negocio, lo que sentí por ejemplo con la Confitería La Fe, que era una institución en Gijón, o cierran comercios o empresas que durante muchos años estuvieron conviviendo con nosotros», destaca Amador Fernández.

Nacido en Ciaño, en 1953, con apenas 14 entró a trabajar como ayudante de Eduardo Vigil en ese espacio, por entonces conocido como la librería Atalaya. «Quería ganarme cuatro pesetas en verano hacíendo recados. Después la vida me llevó a trabajar en una nuclear, en una ingeniería donde ganaba bien, pero me la jugué por una emoción que tenía con el mundo del arte y de los libros, que o la tienes o no», rememora. Fue entonces cuando, en 1981, le tomó el testigo a Vigil con la librería, a la que sumó una galería de arte. «No me quejo, me salió bien, pero otras personas deciden otra cosa», relata, en relación también a la falta de relevo que hubiera permitido mantenerla abierta. «Yo ya me jubilé hace cuatro años, ahora lo hace mi mujer, con la que he estado toda la vida aquí. Somos una pareja de las que no quedan, parecemos siameses, empezamos de niños, con permiso paterno para poder casarnos, y ahora, después de una vida juntos, nos jubilamos los dos», cuenta,con una sonrisa.

Cornión abrió como galería en 1981. Amador Fernández no tiene la cuenta de los artistas que han podido pasar por su sala, pero sí más o menos el número de exposiciones. «Calculo que hemos tenido unas 500. Tengo contabilizadas más dé 450 y a eso hay que sumar la de unos años que no llevé la cuenta al no estar informatizado», relata, antes de analizar algunas figuras que considera claves y que han pasado por Cornión: «Hay un manojo de lo más representativo deAsturias, como Camín, Pelayo Ortega, Javier del Río, Aurelio Suárez y Josefina Junco, junto a otros muchísimos que expusieron aquí».

Amador Fernández recuerda también a modo de anécdota que la apertura de la galería se produjo «la semana después del 23F», en alusión al entusiasmo y riesgo que asumía por aquella época para abrir un espacio que después de cuatro , décadas de trabajo le deja un recuerdo imborrable. «Durante unos años fuimos una galería de referencia en la región. Y también abrimos la espita de ir fuera a las ferias, como a Arco, donde estuvimos de 1985 al año 2000», apunta el responsable de esta galería gijonesa, que hace alusión también al crecimiento de algunos artistas con los que ha trabajado: «Satisface mucho haber visto cómo sus trabajos los exponían después a nivel internacional».

La galería fue bautizada con el nombre de Cornión, en un guiño al nombre del macizo más occidental de los Picos de Europa, ya que la montaña es otra de las grandes aficiones de Amador Fernández. Aunque, como reconoce el propio galerista, tardó unos seis años en arrancar, vivieron momentos de bonanza, cuando, por ejemplo, en la época navideña llegaron a tener cerca de ocho empleados.

En 2018, con la jubilación de Amador Fernández, se cerró la librería de carácter generalista y con una atención especializada a las publicaciones de arte, arquitectura, montañismo, cartograña y asuntos asturianos, en la que se llegó a disponer en sus estanterías de unos 25.000 volúmenes.

Pablo Antuña
La Nueva España